15 puntos para una cuaresma distinta

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Publicado en Oraciones, Prográmese

“1) DESPRÉNDETE de tantas palabras huecas y sin sentido:

Llénate de la Palabra de DIOS.

2) ABONA TU FE con la participación diaria en la Eucaristía.

Un peregrino no puede llegar al final de su trayecto, sin saber por qué o por quién lo hace.

3) CARGA TU CONCIENCIA con la rectitud del Espíritu.

Deja que Dios eduque tu conciencia.

4) VIVE CON SOBRIEDAD estos días.

No por tener mucho se es más feliz.

5) Busca insistentemente un ESPACIO DE SILENCIO.

El silencio de una iglesia puede ser la mejor sauna para el cuerpo y el espíritu.

6) Recapacita sobre quién necesita de tu COMPRENSIÓN O DE TU PERDÓN.

Limpia tu corazón…

Derriba muros…

¡Deja entrar un aire nuevo!

7) Lee, cada noche, un fragmento de la PALABRA DE DIOS.

¿De qué nos sirve una mesa si no se sirve comida?

¿Para qué una valiosa joya si nunca se luce?

La Biblia es la perla más preciosa y, no siempre la más codiciada, en un hogar cristiano.

8) SIÉNTETE A GUSTO DENTRO DE TU IGLESIA.

Pide por ella.

En medio del desierto que estamos viviendo, también el maligno nos invita a dudar, a abandonar…

Ni sus representantes son tan buenos como quisieran ni, por supuesto, tan mediocres como algunos nos los pintan.

9) HAZ ORACIÓN.

No pienses que es difícil.

Es cuestión de ponerse.

La oración es el palpitar de Dios con el hombre y del hombre con Dios.

10) BRÍNDATE GENEROSAMENTE.

Haz algo, aunque sea pequeño, en favor de alguna causa.

Pero, sobre todo, cuando lo realices ofréceselo a Dios.

No te conviertas en un simple miembro de una “ONG”.

Como cristiano, la fuente de tu hacer el bien está en Dios y no el altruismo.

11) BUSCA LA PAZ.

Trabaja por ella en lugares tan cercanos como el trabajo o la familia.

¿De qué nos sirve añorar la paz en el mundo si, luego, somos incapaces de conseguirla en nuestros pequeños campos de batalla?

12) Si hace tiempo que no frecuentas el SACRAMENTO DE LA CONFESIÓN, haz un esfuerzo.

Nuestra vida necesita un contraste, un consejo, una palabra oportuna.

Alguien que, en nombre de Jesús, vaya el fondo de nosotros, nos cure y nos perdone.

A veces, hasta una copa limpia, necesita de una mano que la deje resplandeciente.

13) GUARDA VIGILIA Y AYUNO.

La Cuaresma nos dice que para hacer fuerte el espíritu, es necesario –en el nombre de Jesús- estos signos que denotan algo muy importante:

Lo hacemos unidos solidariamente a los más pobres y a los gestos de amor del Jesús que se nos reveló en la cruz.

14) NO TE AVERGÜENCES DE SER CATÓLICO Y CRISTIANO.

¿Por qué todo el mundo dice lo que quiere y nosotros hemos de ser tan prudentemente peligrosos con nuestro silencio?

¿Por qué tan tolerantes con otras religiones y tan poco respetuosos con la nuestra?

Nuestras raíces, recuérdalo, revívelo y manifiéstalo, son cristianas, y cobran su sentido en los misterios de estas fiestas:

La Cruz y la Resurrección de Jesús.

15) COMPARTE DE LO TUYO CON LOS NECESITADOS.

Una organización católica, tu parroquia, etc., serán el mejor cauce para –no solamente hacer limosna- sino además promover la justicia.

Lee todo esto, piénsalo, medítalo y, con Cristo, sube ligero de equipaje y con una vida llena de nueva vida hacia la Pascua”.

 

 

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