La manzana de la discordia

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| Publicado en Consultorio, La Amistad, La Meditación

En la utilización de la manzana de la discordia son muchas las argucias y pretextos que suelen utilizarse hoy en día para indisponer, dividir o hacer uso de argumentos o propuestas que alguien ha hecho para ponerlas en su contra. Los motivos pueden ser diferentes: envidia, resentimientos, etc.
Una vez que ha hecho efecto la siembra de la cizaña, quienes son los interesados se apresuran “espontáneamente” para dar “su versión acomodaticia” a fin de asegurarse los instigadores de que el mal está hecho y evitar la investigación que conduzca a la Verdad. Generalmente la priomera impresión que se causa y divulga es la que puede quedar porque poca es la gente que otorga el beneficio de la duda o intenta encarar a la parte afectada. Aunque después de la “leche derramda es poco lo que se puede hacer por ella”, afortunadamente con el transcurrir del tiempo la verdad se abre paso.

Todavía brindo

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| Publicado en La Amistad

“BRINDO POR LA AMISTAD QUE NOS UNE, POR EL AÑO QUE TERMINA, POR LA SALUD, POR LAS BUENAS ENERGIAS PARA ESTE COMIENZO DEL AÑO 2013, POR LA PAZ Y POR EL AMOR… POR AQUELLAS PERSONAS QUE TENEMOS A NUESTRO TIRAR DE BRAZOS, POR AQUELLOS QUE SON INCONDICIONALES,
POR AQUELLOS QUE DESDE ALGUNA ESTRELLA NOS ILUMINAN Y GUIAN..Y SOBRE TODAS LAS COSAS BUENAS QUE HAY POR HACER, POR LOS TUYOS Y LOS MIOS…por todos”
¡¡¡SALUd!!!”

BRINDIS..

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| Publicado en Adulto Mayor, La Amistad

“BRINDO POR LOS AÑOS QUE HAN PASADO…..
CUANDO PODIA HABLAR DE CORRIDO

BRINDO POR LOS DIAS CUANDO CAMINABA LIGERO,
SIN DOLOR EN LA ESPALDA,
NI EN LA RODILLA, NI EN MIS MANOS.

BRINDO POR AQUELLA CASA DE DOS PISOS EN LA QUE VIVI Y EN LA QUE SUBIA LAS ESCALERAS DE DOS EN DOS…..
Y LAS BAJABA DE TRES EN TRES.
BRINDO POR LOS TIEMPOS EN QUE PODIA HACER LA COMIDA HABLAR POR TELEFONO, Y LAVAR LOS PLATOS.

El principito (extracto)

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| Publicado en La Amistad

Fue entonces que apareció el zorro:
- Buen día – dijo el zorro.
- Buen día – respondió cortésmente el principito, que se dio vuelta pero no vio a nadie.
- Estoy aquí – dijo la voz –, bajo el manzano…
- ¿Quién eres? – dijo el principito. – Eres muy bonito…
- Soy un zorro – dijo el zorro.
- Ven a jugar conmigo – le propuso el principito. – Estoy tan triste…
- No puedo jugar contigo – dijo el zorro. – No estoy domesticado.
- Ah! perdón – dijo el principito.
Pero, después de reflexionar, agregó:
- ¿Qué significa “domesticar”?
- No eres de aquí – dijo el zorro –, ¿qué buscas?
- Busco a los hombres – dijo el principito. – ¿Qué significa “domesticar”?
- Los hombres – dijo el zorro – tienen fusiles y cazan. ¡Es bien molesto! También crían gallinas. Es su único interés. ¿Buscas gallinas?
- No – dijo el principito. – Busco amigos. ¿Qué significa “domesticar”?
- Es algo demasiado olvidado – dijo el zorro. – Significa “crear lazos…”
- ¿Crear lazos?
- Claro – dijo el zorro. – Todavía no eres para mí más que un niño parecido a otros cien mil niños. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro parecido a otros cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo. Yo seré para ti único en el mundo…
- Comienzo a entender – dijo el principito. – Hay una flor… creo que me ha domesticado…
- Es posible – dijo el zorro. – En la Tierra se ven todo tipo de cosas…
- ¡Oh! no es en la Tierra – dijo el principito.
El zorro pareció muy intrigado:
- ¿En otro planeta?
- Sí.
- ¿Hay cazadores en aquel planeta?
- No.
- ¡Eso es interesante! ¿Y gallinas?
- No.
- Nada es perfecto – suspiró el zorro.
Pero el zorro volvió a su idea:
- Mi vida es monótona. Yo cazo gallinas, los hombres me cazan. Todas las gallinas se parecen, y todos los hombres se parecen. Me aburro, pues, un poco. Pero, si me domesticas, mi vida resultará como iluminada. Conoceré un ruido de pasos que será diferente de todos los demás. Los otros pasos me hacen volver bajo tierra. Los tuyos me llamarán fuera de la madriguera, como una música. Y además, mira! ¿Ves, allá lejos, los campos de trigo? Yo no como pan. El trigo para mí es inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada. ¡Y eso es triste! Pero tú tienes cabellos color de oro. ¡Entonces será maravilloso cuando me hayas domesticado! El trigo, que es dorado, me hará recordarte. Y me agradará el ruido del viento en el trigo…
El zorro se calló y miró largamente al principito:
- Por favor… ¡domestícame! – dijo.
- Me parece bien – respondió el principito -, pero no tengo mucho tiempo. Tengo que encontrar amigos y conocer muchas cosas.
- Sólo se conoce lo que uno domestica – dijo el zorro. – Los hombres ya no tienen más tiempo de conocer nada. Compran cosas ya hechas a los comerciantes. Pero como no existen comerciantes de amigos, los hombres no tienen más amigos. Si quieres un amigo, ¡domestícame!
- ¿Qué hay que hacer? – dijo el principito.
- Hay que ser muy paciente – respondió el zorro. – Te sentarás al principio más bien lejos de mí, así, en la hierba. Yo te miraré de reojo y no dirás nada. El lenguaje es fuente de malentendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca…
Al día siguiente el principito regresó.
- Hubiese sido mejor regresar a la misma hora – dijo el zorro. – Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, ya desde las tres comenzaré a estar feliz. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. ¡Al llegar las cuatro, me agitaré y me inquietaré; descubriré el precio de la felicidad! Pero si vienes en cualquier momento, nunca sabré a qué hora preparar mi corazón… Es bueno que haya ritos.
- ¿Qué es un rito? – dijo el principito.
- Es algo también demasiado olvidado – dijo el zorro. – Es lo que hace que un día sea diferente de los otros días, una hora de las otras horas. Mis cazadores, por ejemplo, tienen un rito. El jueves bailan con las jóvenes del pueblo. ¡Entonces el jueves es un día maravilloso! Me voy a pasear hasta la viña. Si los cazadores bailaran en cualquier momento, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones.
Así el principito domesticó al zorro. Y cuando se aproximó la hora de la partida:
- ¡Ah! – dijo el zorro… – Voy a llorar.
- Es tu culpa – dijo el principito -, yo no te deseaba ningún mal pero tú quisiste que te domesticara.
- Claro – dijo el zorro.
- ¡Pero vas a llorar! – dijo el principito.
- Claro – dijo el zorro.
- ¡Entonces no ganas nada!
- Sí gano –dijo el zorro – a causa del color del trigo.
Luego agregó:
- Ve y visita nuevamente a las rosas. Comprenderás que la tuya es única en el mundo. Y cuando regreses a decirme adiós, te regalaré un secreto.
El principito fue a ver nuevamente a las rosas:
- Ustedes no son de ningún modo parecidas a mi rosa, ustedes no son nada aún – les dijo. – Nadie las ha domesticado y ustedes no han domesticado a nadie. Ustedes son como era mi zorro. No era más que un zorro parecido a cien mil otros. Pero me hice amigo de él, y ahora es único en el mundo.
Y las rosas estaban muy incómodas.
- Ustedes son bellas, pero están vacías – agregó. – No se puede morir por ustedes. Seguramente, cualquiera que pase creería que mi rosa se les parece. Pero ella sola es más importante que todas ustedes, puesto que es ella a quien he regado. Puesto que es ella a quien abrigué bajo el globo. Puesto que es ella a quien protegí con la pantalla. Puesto que es ella la rosa cuyas orugas maté (salvo las dos o tres para las mariposas). Puesto que es ella a quien escuché quejarse, o alabarse, o incluso a veces callarse. Puesto que es mi rosa.
Y volvió con el zorro:
- Adiós – dijo…
- Adiós – dijo el zorro. – Aquí está mi secreto. Es muy simple: sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.
- Lo esencial es invisible a los ojos – repitió el principito a fin de recordarlo.
- Es el tiempo que has perdido en tu rosa lo que hace a tu rosa tan importante.
- Es el tiempo que he perdido en mi rosa… – dijo el principito a fin de recordarlo.
- Los hombres han olvidado esta verdad – dijo el zorro. – Pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Eres responsable de tu rosa…
- Soy responsable de mi rosa… – repitió el principito a fin de recordarlo.

Vitamina F

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“Me pregunto por que tengo un grupo de amigos tan diferentes?
Como me puedo llevar bien con ellos?
He descubierto que ellos me ayudan a sacar partes “diferentes’ de mi.

Con uno de ellos soy muy serio.
Con otro hago chistes.
Puede que me tome un trago con otro.
Les escucho sus problemas, y ellos escuchan los míos.
Atiendo los consejos que me dan.

Mis amigos son como un rompecabezas.
Cuando se unen todas las piezas, se siente una gran satisfacción!

La Muerte de la Conversación

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| Publicado en Arte y Cultura, La Amistad, La Meditación, Relación con los demas

Acabo de leer en internet que a la entrada de algunos restaurantes europeos les decomisan a los clientes sus teléfonos celulares.

Según la nota, se trata de una corriente de personas que busca recobrar el placer de comer, beber y conversar sin que los ring tones interrumpan, ni los comensales den vueltas como gatos entre las mesas mientras hablan a gritos.

Para esos amigos

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| Publicado en La Amistad

“Este mensaje es para…

Esas personas que nos ven y conocen nuestro estado de ánimo.

Esas personas a las que les cuentas tus tropiezos.

Esas personas que te hacen favores.

Esas personas que te han inspirado a alcanzar tus metas.

Esas personas que han salido contigo en una fotografía.

Esas personas con las que te diviertes.

Esas personas con las que has conocido lugares nuevos y has vivido increíbles aventuras.

A ESO DE

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| Publicado en AutoAyuda, La Amistad

A eso de caer y volver a levantarte,

de fracasar y volver a comenzar,

de seguir un camino y tener que torcerlo,

de encontrar el dolor y tener que afrontarlo.

A eso…, no le llames adversidad, llámale Sabiduría

A eso de sentir la mano de Dios y saberte impotente,

de fijarte una meta y tener que seguir otra,

de huir de una prueba y tener que encararla,

de planear un vuelo y tener que recortarlo,

A mis amigos

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| Publicado en La Amistad

“Hace muchísimos años, un joven recién casado estaba sentado en un sofá en un día caluroso y húmedo, bebiendo jugo helado durante una visita a su padre.

Mientras conversaba sobre la vida, el matrimonio, las responsabilidades y las obligaciones de las personas adultas; El padre revolvía pensativamente los cubos de hielo de su vaso y lanzó una mirada clara y sobria hacia su hijo….

“Nunca olvides a tus amigos,” ¡Aconsejó!

“Serán más importantes en la medida en que envejezcas”.

Grábalo en piedra

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| Publicado en La Amistad, Relación con los demas

“Cuenta una historia que dos amigos iban caminando por el desierto.

En algún punto del viaje comenzaron a discutir, y un amigo le dio una bofetada al otro.

Lastimado, pero sin decir nada, escribió en la arena:

MI MEJOR AMIGO ME DIO HOY UNA BOFETADA.

Siguieron caminando hasta que encontraron un oasis, donde decidieron bañarse.

El amigo que había sido abofeteado comenzó a ahogarse, pero su amigo lo salvó.

Después de recuperarse, escribió en una piedra: