Leche y enfermedades crónicas

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Publicado en Correspondecia Recibida, Mujer, Remedios Caseros, Salud

“Es mejor no abusar de este tan publicitado alimento.
Es momento de hacer más investigaciones sobre las necesidades nutricionales reales.
El consumo de leche de vaca de manera masiva es muy reciente. Si nos referimos al continente Asia, es algo totalmente nuevo, no tiene más de una década, aunque se empezó incipientemente hace unos 40 años. Con excepción de la India, que por ser las reses animales sagrados, no los sacrifican pero aprovechan la leche y sus derivados
China, Japón, Corea, Vietnam y tantos países de Asia, nunca consumieron leche de vaca, siendo pueblos saludables en más de 5,000 años de historia. Mientras la India es uno de los países con mayores problemas de salud.
Pueblos como los incas, mayas, egipcios, romanos, australianos, apaches, nunca consumieron leche de vaca. En principio porque no existían en sus tiempos, pero sin duda tenían muchos menos problemas de salud que en la actualidad.
El consumo de leche de otra especie y seguir tomándola siendo adultos, es algo que atenta contra la naturaleza propia de la especie humana. Nosotros pertenecemos a la especie animal. Ningún animal toma leche una vez destetado.
Claro que si Usted se la a un gato o un perro, las consecuencias no son muy gratas.
Nos han vendido la idea en la pirámide alimenticia, que la leche nunca debe faltar, desde los textos de la escolaridad básica.
Partamos con lo más difundido en los supermercados y grandes ventas de la leche, que es la leche pasteurizada.
En un estudio realizado por el Auchincruice Agricultural College de Inglaterra, se demostró que los becerros alimentados con leche pasteurizada de su propia madre, murieron en pocos meses. Este estudio fue hecho con 16 becerros. Los ocho becerros alimentados con leche natural desarrollaron sin problemas. De los ocho con leche pasteurizada, dos murieron en el primer mes. (The hygienic Care of Children, Herbert Shelton)
En otro estudio con 900 gatos, realizado por el Dr. Francis Pottenger, los gatos que se alimentaron con leche pasteurizada, dieron evidentes señales de decaimiento y muchas enfermedades degenerativas, como de tipo renal, cardiacas, tiroideas, hepáticas y huesos débiles, esta última debilidad se heredó hasta la segunda generación, la tercera generación nacían muertos y los que sobrevivían resultaron estériles. No hubo estudio de la cuarta generación, ya que no hubo gatos que estudiar. (Consumer Beware, Beatrice Hunter).
La leche pasteurizada destruye enzimas, vitaminas y minerales y mutan los aminoácidos que componen las proteínas.
La leche de vaca, ya sea pasteurizada o natural, tiene mucha mayor cantidad de aminoácidos o proteínas que la leche humana frente a la mitad de carbohidratos, lo que es un descompensación que produce flema que el cuerpo no puede eliminar fácilmente, originando acné, sobrepeso, mucosidades en las vías respiratorias, alergias, infecciones, rigidez de articulaciones, asma, sinusitis, otitis, cólicos abdominales y muchas patologías más. La proteína de la leche está formada en su mayoría por caseína, que se le utiliza para hacer pegamentos para los muebles o para pegar etiquetas en las botellas de las mismas botellas de leche.
La intolerancia a la lactosa, ha originado diarreas infantiles en los países mas pobres, que reciben donaciones de leche en polvo.
La hormona de crecimiento bovino se encuentra presente en la leche y ayuda en el crecimiento del becerro, pero causa desarreglos hormonales tanto en hombres como en mujeres, principalmente en la adolescencia. Incrementa el riesgo de cáncer de mamas, próstata, colon.
Estudios realizados por el Dr. Frank Oski, jefe del departamento de pediatría de la Universidad estatal de Nueva York, ha efectuado estudios sobre el calcio de la leche de vaca, concluye que no es absorbible eficientemente por el ser humano debido a su alto contenido de fósforo. Inclusive, diversos estudios concluyen que una de las causas de la osteoporosis en los ancianos se debe al consumo de leche de vaca.
Un mal menor es el yogurt hecho con leche fresca hervida, pero nunca con leche pasteurizada. No debe abusarse de su uso.
El consumo de leche de vaca es una costumbre europea y del oeste norteamericano, cuando los cowboys no sabían que hacer con tanta leche. Es una costumbre reciente que debe limitarse al máximo. Es sorprendente ver que muchos alimentos, dulces, galletas, alimentos precocidos, chocolates, batidos, helados, pastas, tortas, tienen leche de vaca en su composición.
Estudios realizados por la Dra. Jane Plant, que publica en su libro La Vida en sus Manos, narra su propia experiencia cuando padeció de cáncer en las mamas por extensos periodos de su vida. Ella es científica y jefa del British Geological Survey, prestigiosa institución de Inglaterra.
Fue sometida a la amputación de una mama y a procesos de quimioterapia y radioterapia.
En unión con su esposo, también científico, hicieron serios estudios sobre la relación del cáncer de mamas y próstata en China y el mundo occidental, estableciendo que en China una mujer de cada 10,000 mueren de cáncer de mamas, mientras que en el Reino Unido una de cada 12. Similar proporción encontró en el cáncer de próstata.
Dejó de consumir todo alimento lácteo, inclusive los que aparecían en las sopas, galletas, margarinas, pasteles, etc. y su cáncer a las mamas desapareció. Usted puede navegar en la web y buscar varias páginas que hablan del libro referido.
Conclusión, restringa al máximo el consumo de lácteos, principalmente los pasteurizados. Probablemente una pizza o un yogurt de vez en cuando no le haga daño, pero existen personas que toman hasta un litro diario de leche y consumen queso viendo televisión como si fuera palomitas de maíz.
Lleve una alimentación más natural y sin excesos, pruebe a practicar el ayuno una vez por mes de un día sólo agua o sólo frutas. Así irá depurando todo lo tóxico acumulado en su vida.”

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