LOS PÀRAMOS DE COLOMBIA

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Publicado en Correspondecia Recibida, Ecología, VISIBILIDAD

Por Alejandro Guerrero Laverde

EL PÁRAMO DE SANTURBÁN I
El Estado llegó a la conclusión hace más de 10 años, que tenía que proteger los páramos. Era estudiante de la maestría en ecología tropical en la universidad de los Andes en Mérida cuando se estructuró el proyecto Páramos del Mundo y Mérida, la ULA, escogida como la sede de la secretaria ejecutiva de ese proyecto, uno de mis profesores elegido como el secretario general. Así que de pronto en la ULA, nos vimos, agradablemente invadidos, por académicos de los 6 países en donde existen páramos en el mundo. El centro académico que más ha producido investigación en el mundo sobre el ecosistema o bioma de páramo es a ULA, tienen investigaciones y publicaciones desde 1960. Allí se acordó que, en el caso colombiano, el estado iba a comprar todos los páramos de Colombia y el proceso comenzó a darse, con la lentitud que este proyecto tenía. En algún momento, las prospecciones mineras encontraron que existía un potencial inmenso en metales en la zona de páramo y le dio vía libre a esos intereses, pero eso sí, tuvo en claro, que en el páramo no habría minería. Entonces surgió la pregunta entre los economistas: ¿PERO ¿QUÉ ES PÁRAMO Y QUÉ NO?, ellos no sabían, no tenía ni la menor idea. También desconocían, que en los páramos colombianos habitaban cerca de 400 mil colombianos, propietarios ancestrales con proyectos productivos en el páramo. Aun así, ordenó a toda la carrera resolver esa diferencia ENTRE LO QUE ES PÁRAMO Y LO QUE NO ES PÁRAMO.

La tarea inicialmente se le ordenó al Ministerio del Ambiente, que tiene un departamento de ecosistemas, pero ellos, en ese departamento, a pesar de sus posgrados académicos, no son investigadores, son expertos en leyes, resoluciones, decretos, normas en general, pero no son investigadores, así que la manera como encontró Minambiente de quitarse ese papá caliente, fue endosarle la responsabilidad al Instituto Alexander von Humboldt, en donde si hay especialistas, académicos e investigadores.
Pero el encargo fue asumido a contra reloj, el estado necesitaba esa línea que separaba lo que es páramo y lo que no es, era urgente, ya tenía ofertas de multinacionales mineras de todo el mundo ofreciendo millones por encargarse de esos proyectos. El estado algo sí tenía en claro: EL PÁRAMO NO SE PODÍA TOCAR.
Y EL PÁRAMO SE DELIMITÓ.

El IAvH, hizo la tarea y presentó un proyecto que trazó una línea imaginaria, entre lo que es y no es páramo; sin verificación en campo; a una escala 1:25.000. Reto a cualquier profesional, que vaya con un mapa a escala 1:25.000 a encontrar algo en campo, a identificar algo en campo, A DEFINIR EN CAMPO, CON BASE EN ESE MAPA, QUE ES PÁRAMO Y QUÉ NO ES PÁRAMO. LOS RETO: BAILÉNME ESE TROMPO EN LA UÑITA, dicen los barranquilleros.

Lo primero que hizo Minesa, tan pronto conoció la delimitación y tuvo el mapa en sus manos, fue crear su propio mapa, en donde extendían, añadían, sus áreas de influencia, hasta el borde de la línea de delimitación del páramo, como el mejor ejemplo de su voracidad insaciable y así quedó delimitado el páramo, de una manera arbitraria, que es lo menos que puedo decir, puedo agregar inmoral, porque lo es.

Con esa decisión, el estado colombiano, los burócratas y especialmente los economistas sesgados, que aún no entienden de ecología, ni de cómo funciona esta, creo dos problemas:
1. Ecológico y ambiental por debajo de la línea arbitraria de delimitación.
2. Un gran problema social: qué vamos a hacer con las casi 400 mil personas que viven y subsisten- desde hace más de 100 años -algunos- en el páramo.

El primero se relaciona directamente con la actividad minera, exclusivamente con esta. LA PRINCIPAL PREMISA, ES QUE SE IGNORAN TODOS LOS CONCEPTOS DE UNIDAD ESTRUCTURAL, DE UNIDAD ECOLÓGICA INTEGRADA QUE LO CONFORMA EL BOSQUE ALTOANDINO -BOSQUE DE NIEBLA- Y EL PÁRAMO (Llambí, 2015). Esa unidad no puede ser dividida a libre potestad, no, existen unos atributos ecológicos inherentes a intercambios genéticos, el sostén de la biodiversidad, que no fue sido evaluado y que Minesa ha ignorado olímpicamente.
El páramo y bosque altoandino, tiene una función IMPORTANTE en la regulación del ciclo hidrológico, en la dinámica hidrológica de los páramos y del bosque alto andino. Uno de los primeros fenómenos que se vería afectado, sería el de la lluvia horizontal o intercepción, neblina, que no es más que vapor de agua, en donde el agua en volúmenes desconocidos aun, son interceptados y convertidos en oferta tanto ecológica como ambiental del agua, desde ese punto hasta el más bajo lugar en la cuenca de las quebradas y ríos que tienen su origen allá arriba. EL 80% DEL AGUA QUE ES USADA EN COLOMBIA PROVIENE DE NUESTRAS CORDILLERAS.

PÁRAMOS DE COLOMBIA, PÁRAMO DE SANTURBÁN II

Un impacto que no ha sido debatido, está relacionado con la total destrucción de la conectividad hidrogeológica de la cordillera, de los flujos subsuperficiales, que serán destruidos totalmente por Minesa y escritos en el plan trabajo de Minesa, porque construirán túneles con una extensión de 500 km, algo similar a la distancia entre Pamplona y Bogotá por vía terrestre. Ese impacto no tiene mitigación, no se puede prevenir, no hay manera, la compensación, lo que Minesa haga, será un saludo a la bandera. El manejo geotécnico de este impacto no se conoce, no existe en ningún país del mundo. Su principal efecto: la desaparición y disminución de los caudales de pequeñas quebradas y manantiales. Y, AUN ASÍ, EL ANLA, LES DARÁ LICENCIA AMBIENTAL.

El otro problema, es el social. El estado considera que, con el hecho de socializar la metodología de la delimitación del páramo, ya cumplieron.
Pero la realización de esta socialización ha sido amañada, por los intereses del estado. Corponor a la cabeza, la procuraduría y la contraloría le han hecho el juego perverso a este proceso -ignoro si la personería delegada en lo ambiental ha participado también-.
La socialización se ha hecho en las poblaciones grandes, no han ido predio a predio, ubicando a sus habitantes, enterándolos, informándolos sobre las repercusiones que esa delimitación arbitraria del páramo, como afectará sus vidas.
Y un grupo de ciudadanos le ha hecho juego al estado con esa delimitación, tal vez con buenas intenciones, pero muchos de los pecados en este mundo tienen su origen en las buenas intenciones.
¿Un campesino en el páramo tiene un smartphone?
¿un campesino en el páramo tiene señal para usar un smartphone?
¿qué relevancia tiene para un campesino saber si su predio está cera, adentro o afuera del páramo?
Esto no soluciona para nada el problema que se le viene a futuro, porque no tiene la información proporcionada por el estado sobre lo que el estado ha planeado, si es que ha planeado algo. El campesino aún no tiene opciones de qué irán a hacer en el futuro, de qué vivirán cuando sepa que su predio se encuentra dentro de la delimitación del páramo; pero si tendrán una aplicación. La aplicación, bienvenida, pero hace falta mucho más que una aplicación muy bien intencionada para resolver el problema que se nos viene.
No le quito importancia, al esfuerzo del diseño de esa aplicación, pero en sentido práctico, relacionado con el futuro de los campesinos y su quehacer diario, qué relevancia tendrá esa información cuando difícilmente tendrán acceso a ella y así la tengan, cuál será su importancia.

En Corponor, no todo es malo. Un grupo de técnicos, al frente de los cuales se encuentra el Ing. Sergio Niño, con suma pulcritud, han venido desarrollando la zonificación del páramo de Santurbán, en su vertiente oriental, en el lado nortesantadereano. Ellos, los técnicos de Corponor, han venido trabajando predio a predio, metro a metro, estableciendo de manera argumentada, lo que sí es páramo y lo que no es páramo; han medido, las áreas de cultivo en el páramo, las han cuantificado, han levantado una información valiosísima, que olímpicamente ha ignorado el Ministerio del Ambiente y el ANLA. ES QUE ASÍ SE DEBIÓ HACER LA DELIMITACIÓN, NO DESDE UNA OFICINA EN EL IAvH.

Los bumanguese han tenido dos manifestaciones de cerca de 80 mil personas, protestando por el proyecto minero en el páramo de Santurbán. Se han unido como un puño, único, monolítico, en donde han confluido académicos, políticos, legos, ciudadanos interesados, en una mesa creada de tal manera en la que no hay presidentes, ni gerentes, ni directivos, en donde toda decisión se toma en consenso, colegiada, en donde existen discusiones agrias, pero la decisión final sobre lo que deben hacer, es totalmente avalada por la asamblea en general. No existen esquiroles con afanes personales y de figuración personal que se quieren adueñar, de manera figurada del páramo.
En Cúcuta hemos organizado dos manifestaciones en defensa del páramo de Santurbán, nuestra máxima concurrencia fue de 400 estudiantes de la UFPS, versus los 89 mil bumangueses que han concurrido en defensa del páramo y del aguita que nace en Santurbán.

Es que aquí en Cúcuta nos gana la pereza, el SIGAN ACOSTADOS EN LA HAMACA CUCUTEÑOS, VAMOS BIEN.
En lo personal, tomé la decisión de trabajar con el grupo de Bucaramanga, no sòlo veo coherencia, veo cohesión en un solo pensamiento: proteger al páramo de Santurbán, proteger al agua y a sus comunidades y erradicar la minería no sòlo del páramo de Santurbán, de todos los páramos de Colombia.

Hay mucho más por decir, pero lo iré haciendo en mi muro de a poquitos.

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