Auto-Control

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| Publicado en AutoAyuda

157. Si uno se aprecia a sí mismo, deberá protegerse bien. El hombre sabio permanece atento en cada una de las tres vigilias.

158. Establézcase primero uno mismo en lo que es apropiado antes de aconsejar a los demás. Actuando de esta manera, el hombre sabio no caerá en desgracia.

159. Según aconseja a los demás, debe él mismo actuar. Bien controlado él mismo, puede guiar a los otros. Verdaderamente es difícil controlarse a uno mismo.

El Castigo

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| Publicado en Leyes Espirituales

129. Todos tiemblan ante el castigo.
Todos temen la muerte. Si comparamos a los otros con uno mismo, ni mataremos ni
provocaremos muerte.

130. Todos temen el castigo; todos aman
la vida. Comparándose con los demás, uno no debe matar ni provocar la muerte.

131. Quienquiera que buscando su propia
felicidad daña a los que igual que él la buscan, no la obtendrá después de la
muerte.

El Mal

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| Publicado en Armonía

Algunos nacen de matriz; los malévolos nacen en estados desgraciados; los autodominados van a estados benditos; los iluminados obtienen el Nirvana.

Ni en los cielos ni en medio del océano, ni en una gruta en las montañas se halla un lugar donde uno pueda permanecer a salvo de las consecuencias de sus males actos.

Ni en los cielos ni en medio del océano, ni en una gruta en las montañas se halla un lugar donde uno pueda permanecer a salvo de la muerte.

El Mal. Parte 2

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| Publicado en Armonía

Apresuraos en hacer el bien; refrenad vuestra mente hacia el mal, ya que quienquiera que es lento en hacer el bien, se recrea en el mal.

Si un hombre obra mal, que no lo haga una y otra vez, que no se recree en ello. Dolorosa es la acumulación del mal.

Si un hombre obra bien, que lo haga una y otra vez, que se recree en ello. Feliz es la acumulación del bien.

El Honesto

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| Publicado en Dinero

90. Para aquellos cuyo viaje está concluido, libres de dolor, plenamente liberados de todo y que han puesto fin a todas las ataduras, se extinguió el fuego (de las pasiones).

91. Se esfuerzan por permanecer atentos. A ningún lugar se apegan. Como cisnes que dejan su lago, abandonan lugar tras lugar y marchan.

92. Para ellos no hay acumulación, y su alimento no es otro que la Liberación, que es Vacío e Indefinible: tal es su objeto. Su curse es como el de los pájaros en el aire: no deja huella.

El Sabio

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| Publicado en AutoAyuda

76. Si uno encuentra un hombre sabio, quien como un descubridor de tesoros te señala tus defectos y te llama la atención sobre los mismos, debe asociarse con tal persona. Uno irá bien y no mal en la compañía de esta persona.

77. Dejadle que os aconseje y exhorte y os disuada del error. Esta persona es valiosa para los nobles, pero desagradable para los mezquinos.

Necios

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| Publicado en Armonía

60. Larga es la noche para aquel que
está despierto. Largo es el camino para el viajero cansado. Larga es la
existencia repetida para los necios que no conocen la Enseñanza sublime.

61. Si un hombre busca y no puede
encontrar alguien que es mejor o igual que él, que prosiga reciamente la senda
de la vida. No puede haber amistad con un necio.

La Atención

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| Publicado en La Meditación

21. La atención es el camino hacia la inmortalidad; la inatención es el sendero hacia la muerte. Los que están atentos no mueren; los inatentos son como si ya hubieran muerto.

22. Distinguiendo esto claramente, los sabios se establecen en la atención y se deleitan con la atención, disfrutando del terreno de los Nobles.

23. Aquel que medita constantemente y persevera, se libera de las ataduras y obtiene el supremo Nibbana.

El Camino de la doctrina

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| Publicado en Sicología

18. Goza ahora y goza después. En ambos
estados es verdaderamente feliz. "He actuado bien, se dice feliz. Además,
abocándose a un apacible estado es feliz. Así el que bien obra.

19. Aunque uno recite muy a menudo las
escrituras, si es negligente y no actúa en consecuencia, es como el vaquero que
cuenta las vacas de los otros. No obtiene los frutos de la Vida Santa.

El Camino de la doctrina

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| Publicado en Sicología

Capítulo III: La Mente

 

33. Esta mente voluble e inestable, tan
difícil de gobernar, la endereza el sabio como el arquero la flecha.

34. Esta mente tiembla como un pez
cuando lo sacas del agua y lo dejas caer sobre la arena. Por ello, hay que
abandonar el campo de las pasiones.

35. Es bueno controlar la mente:
difícil de dominar, voluble y tendente a posarse allí donde le place. Una mente
controlada conduce a la felicidad.