Vida después de la vida

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Publicado en La Meditación

“En el camino, he visto una flor con el tallo roto

Y de sus pétalos he sentido fluir nueva fragancia

Con emoción he recogido sonrisas del blanco lecho de un hospital

Porque de aquel tallo frágil sin savia

Fluía el amor y brotaba la vida

He oído el latido ensordecedor de un corazón

Último regalo de un ángel

Al cual ya no le servia

Aquel ángel con grandes alas y la sonrisa más dulce

He visto su reflejo en los ojos de los niños en espera

En la impotencia de dos madres abrazadas, unidas por la misma angustia

Madres unidas por un mismo destino, lágrimas igualmente intensas

Con el conocimiento y el con suelo de dar la vida dos veces

He visto la LUZ en la mirada de sus ojos. En la desesperación más grande y como el más grande acto de amor

Ha regalado su flor rota para que un ramo completo volviese a florecer.

Quisiera encontrar las palabras más bellas para expresar mi gratitud a los investigadores, a los médicos

A todos aquellos que guiados por la mano de Dios y con la frente sudorosa, practican el trasplante de órganos

Quisiera propagar hasta el infinito un sencillo GRACIAS, CON UN ABRAZO VIRTUAL DE RECONOCIMIENTO

A quien en la tortura da su consentimiento para que todo esto sea posible

La generosidad de quien se va ayudando

El miedo de quien espera para salvarse

Quisiera describir la emoción de quien gracias a un ángel con flores deslumbrantes en sus manos,

Ha recomenzado a vivir.

 

 

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